jueves, 7 de abril de 2011


El Whiskey se mezcla con la barra, esperando una garganta quebrada que se deje quemar.
En la calle llueve, y solo algunos viejos lobos, embutidos en chubasqueros caminan bajo la oscuridad de la noche.
Las luces de neón alumbran los corazones solitarios, y las sombras de los callejones esconden a los amantes de la medianoche.
Ella espera una respuesta mirando el mar, una respuesta que hace días que no se deja ver por el puerto.
A lo lejos la tormenta se les echa encima, y el naufragio es inminente. Los marineros le rezan a la Virgen del Mar para que les proteja, y entre los últimos rezos, un hombre suplica por verla una última vez, pero ya es inútil.
De repente despierta en la orilla, y al levantar la mirada ve su pelo mecerse con el viento, el sol ha salido y los pájaros vuelven a cantar. Todo esta ahí, todo existe y sin embargo sabe que la ilusión ha muerto, que se esta perdiendo entre el océano profundo, y mientras se hunde sonrie una última vez.

domingo, 27 de marzo de 2011

Que pasa si no me detengo ante tu puerta
Y me voy caminando sin haberte conocido.
Que quieres que te diga si no me permites
Acercarme a contarte que hoy no existe.

Me gustaría que no tuvieras en cuenta
Las cosas que nunca te dije al oído,
Y que supieses cuanta razón tenías
En no fechar la carta que no has escrito.

Mala fortuna de la flor de azahar
Que olvidó sus pétalos en primavera,
Y ahora antes de que llegue el verano
Quiso florecer pero se quedó seca.

sábado, 12 de marzo de 2011

Cuesta arriba y hacia el cerro,
Polaridades de la mañana
Entre la aurora y el crepúsculo.
Campos de cebada,
Desierto color oro.
Nuevo día, campanas de luto.
Anoche mataron a la sombra,
Que vagaba por tus ojos.
Hace tiempo que no te veía,
Sonreír y llorar a la vez.
Vente conmigo, caminemos,
Vente y no vuelvas a marcharte.
Cogiste el tren, olvidando la despedida,
Desde Santander hasta Madrid.
Puede que algún día,
Ella vestida de negro venga a por ti.
Y no te vuelva a ver jamás
Con la mirada perdida en el pasado.
Cuesta arriba y hacia el cerro,
Mataron a la sombra
Que te impedía tener recuerdos.
Cuesta arriba y hacia el cerro.

miércoles, 2 de marzo de 2011



En el culmen del fuego,
Nuestro interior clama por salir de las profundidades
Hacia el devenir de los tiempos.
En el funeral de Dios supimos cuantas ovejas
Se desparramaron en la oscuridad.
Capa larga y bastón de marfil,
La noche inspira los dones celestiales
Que crean la belleza infernal.
Los demonios, las brujas, los condenados
Las putas, el alcohol, el juego
Blasfemias del diablo,
Frente a las bienaventuranzas del señor.
El baile de los malditos
Ya ha empezado,
Y creo que la hora de negarse
Tres veces antes de que cante el gallo
Cuestionara la vida y la muerte,
Carpe diem
Y que comience la ceremonia.

domingo, 20 de febrero de 2011




Correr y perder el tren en la hora de partida.
Una guitarra de fondo dicta lo que quiero decir,
Pero la máquina de escribir ha dejado de funcionar.
Los arrabales ya no son peligrosos para nadie.
Las sombras ya no arropan a los ladrones,
Que tratan de esconderse entre multitudes
Y robar las plumas que contienen la vida.

Caes de repente hacia un domingo lluvioso,
Las gotas golpean la ventana,
Como palabras que ya no venían a tu boca,
Como canciones que rescataste del olvido.
Un domingo lluvioso, tranquilo, adormecido.
Un domingo de melodías afluentes
De compañías solitarias.

Un café por favor,
Quizás me haga falta más azúcar.
Para esta amarga canción que intento componer,
Una oración si es posible, que levante las minifaldas,
Y explosione los acordes que toco aquí,
Con mi guitarra.

Un letrero colocado en su puerta,
Escrito a pintalabios, decía lo siguiente:
“Solo si me dejas alejarme para dejarte huella
Te dejare entrar hasta el fondo,
Para echarte a patadas por irte sin mi”.

Así que me dispuse a cerrar el contrato,
Y dejarme ganar por una vez,
Entrando en su juego,
Mire las cartas sin que se diese cuenta,
Y me aprendí todas sus artimañas,
Pero ya nada de eso importa.
Porque ahora ya no existe esa historia.
Todo se marchito tras el invierno
Y la soledad regresó como un halcón,
Que caza su presa, matándola al instante.

Correr y perder el tren en la hora de partida.
Una guitarra de fondo dicta lo que quiero decir,
Pero la maquina de escribir ha dejado de funcionar.

domingo, 30 de enero de 2011

Retrato de lluvia, aguijón clavado,
Espina que quiero clavar.
Entierros express, vete
No se que hago aquí.

El portero cogió del llavero
La cerradura del juego
Y abrió la puerta al enemigo.
Entró el deseo.

Se mudó de casa,
Cuando entre por la puerta y
me cruce con ella.
Dos ojos, veinte miradas.

La maquina tragaperras,
Creo que se ha atascado.
Y no me salén mas monedas.
Esta vez no toca premio.

Intentare con otra ficha,
A ver si cuela...

domingo, 16 de enero de 2011



¿Y si me perdí en los recuerdos
y nunca supe volver?
¿Y si los demonios que me atormentan en las calles
nunca se irán?
Despierto arropado en el silencio de la noche
y solo las musarañas
De mi cabeza hablan de confianzas y amigos.
Os quiero mis tristes compañeras,
pero se que ese no es mi destino.
¿Y si las palabras que escribo,
se perderán como la ceniza en el aire?
¿Y si pronto o tarde no llega la arena
mecida entre un horizonte azul?
¿Y si el oleaje se detiene
y la maldición de mis tempestades
Derriba todos mis sueños de pájaros,
de calas desiertas, de olor a mar,
de olvido en pasado, del sabor del presente?