sábado, 7 de mayo de 2011



El callejón sin salida,
Se abre para los malditos,
Y los guardias castigan
Sus fatales actos.
Cuarenta días y cuarenta noches
Lloviendo en la penumbra
Y las raíces aprietan,
Los besos de la luna.
Los peces, las gaviotas,
Los animales que vuelan,
Los que nadan, Los que se arrastran,
El hombre, el caballo.
La muerte, los gusanos.
Ver detrás de las piedras,
Y comentar la armonía del reino.
Un, dos, un dos, el valiente anda,
Un, dos, un dos, la maquina actúa,
En un mar de nubes,
Los robots no sienten nada,
El piloto automático se enciende,
Y las verdades no son nada,
Las mentiras no son nada,
No se siente nada por nada,
Solo mirar el cielo y decir
¿Cuánto cuesta una mañana?

lunes, 25 de abril de 2011



Los últimos transeúntes,
La cercanía del amanecer,
Un pitillo tirado al suelo,
El miedo a perder el tren.

Los portales están vacíos,
Las calles medio desiertas,
Todavía canta un borracho,
La canción de su ex mujer.

Noches de madrugada,
Por el parque del pereda.
Las últimas minifaldas,
Buscan una buena cartera.

El barrendero riega el asfalto,
La bruma comienza a crecer,
Y yo arrastrando mis pasos,
Vuelo hacia el último anden.

El sol viene empujando,
Los rayos del lucero del alba
La luna se va en su letargo,
A reposar su diurna resaca.

domingo, 17 de abril de 2011

Al inconsciente solitario


Aliado del bando enemigo,
Mensajero que anuncia derrotas
Marinero de mares vacíos,
General que pierde la victoria.

Una decisión sobre ruedas,
Tropezar con cruces de caminos
Preguntar y conocer la respuesta
Ante todo nada esta perdido.

Morirse de viejo siendo joven,
Dicen que el mundo se acaba,
El antifaz que tapa el desorden,
Traba cada una de las palabras.

La gente se pregunta por esto,
Lo otro, lo siguiente, mas allá,
Naciste en el sitio equivocado,
Sabes que no hay vuelta atrás.

Seguir dando tumbos por la calle,
Y tropezar para volver a caer,
Levantarse con la luz del semáforo,
Es azul y creo que hay que correr.

Cantando canciones pasadas de moda,
Bebiendo lo que no se puede beber,
El viejo que sujeta la pistola,
En el colegio no le debieron entender.

Aliado del bando enemigo,
Mensajero que anuncia derrotas
Marinero de mares vacíos,
General que pierde la victoria.

jueves, 7 de abril de 2011


El Whiskey se mezcla con la barra, esperando una garganta quebrada que se deje quemar.
En la calle llueve, y solo algunos viejos lobos, embutidos en chubasqueros caminan bajo la oscuridad de la noche.
Las luces de neón alumbran los corazones solitarios, y las sombras de los callejones esconden a los amantes de la medianoche.
Ella espera una respuesta mirando el mar, una respuesta que hace días que no se deja ver por el puerto.
A lo lejos la tormenta se les echa encima, y el naufragio es inminente. Los marineros le rezan a la Virgen del Mar para que les proteja, y entre los últimos rezos, un hombre suplica por verla una última vez, pero ya es inútil.
De repente despierta en la orilla, y al levantar la mirada ve su pelo mecerse con el viento, el sol ha salido y los pájaros vuelven a cantar. Todo esta ahí, todo existe y sin embargo sabe que la ilusión ha muerto, que se esta perdiendo entre el océano profundo, y mientras se hunde sonrie una última vez.

domingo, 27 de marzo de 2011

Que pasa si no me detengo ante tu puerta
Y me voy caminando sin haberte conocido.
Que quieres que te diga si no me permites
Acercarme a contarte que hoy no existe.

Me gustaría que no tuvieras en cuenta
Las cosas que nunca te dije al oído,
Y que supieses cuanta razón tenías
En no fechar la carta que no has escrito.

Mala fortuna de la flor de azahar
Que olvidó sus pétalos en primavera,
Y ahora antes de que llegue el verano
Quiso florecer pero se quedó seca.

sábado, 12 de marzo de 2011

Cuesta arriba y hacia el cerro,
Polaridades de la mañana
Entre la aurora y el crepúsculo.
Campos de cebada,
Desierto color oro.
Nuevo día, campanas de luto.
Anoche mataron a la sombra,
Que vagaba por tus ojos.
Hace tiempo que no te veía,
Sonreír y llorar a la vez.
Vente conmigo, caminemos,
Vente y no vuelvas a marcharte.
Cogiste el tren, olvidando la despedida,
Desde Santander hasta Madrid.
Puede que algún día,
Ella vestida de negro venga a por ti.
Y no te vuelva a ver jamás
Con la mirada perdida en el pasado.
Cuesta arriba y hacia el cerro,
Mataron a la sombra
Que te impedía tener recuerdos.
Cuesta arriba y hacia el cerro.

miércoles, 2 de marzo de 2011



En el culmen del fuego,
Nuestro interior clama por salir de las profundidades
Hacia el devenir de los tiempos.
En el funeral de Dios supimos cuantas ovejas
Se desparramaron en la oscuridad.
Capa larga y bastón de marfil,
La noche inspira los dones celestiales
Que crean la belleza infernal.
Los demonios, las brujas, los condenados
Las putas, el alcohol, el juego
Blasfemias del diablo,
Frente a las bienaventuranzas del señor.
El baile de los malditos
Ya ha empezado,
Y creo que la hora de negarse
Tres veces antes de que cante el gallo
Cuestionara la vida y la muerte,
Carpe diem
Y que comience la ceremonia.